“Tener un propósito significa, de manera general, estar en paz contigo mismo; y esta paz es aquello que puedes dar.“ Wayne Dyer
 

¿Sabes cuál es tu propósito de vida?

Esta pregunta me la empecé a hacer hace tiempo en una época de crisis personal en la que sentía que toda mi vida  estaba del revés. Me sentía fracasada y sin saber qué sentido tenía mi vida. 

Acababa de perder mi trabajo, estaba en el paro y con una perspectiva de encontrar trabajo muy poco esperanzadora, estábamos en medio de una de las mayores crisis económicas de la historia, y además se juntaba que no tenía pareja. ¡Que drama!

El concepto que tenía de mi misma era muy negativo ya que estaba basado en creencias que me habían inculcado desde pequeña: para ser exitosa en la vida tenía que tener trabajo, estar en pareja y formar una familia. En aquel momento mi mente empezó a mandarme mensajes negativos tales como: No sirves para nada! no vales ni para tener pareja! Mi autoconfianza era tan nula que en ningún momento se me ocurrió que podía mirar más allá de mis circunstancias simplemente creyendo en mi misma. ¿Te suena familiar?

 
 

Estos pensamientos estaban creando mi realidad, !y yo me los creía!

Tenía tanto miedo de no encontrar trabajo, que mi mente empezó a formar escenarios horrorosos: en ellos el banco se quedaba con mi piso por no haber podido pagar la hipoteca, me veía sola para el resto de mi vida... Es decir, me convertí en una de las mejores guionistas de las películas de dramas que muchas veces miramos los domingos por la tarde.

¿Que pasa cuando tienes tantos pensamientos negativos y que en lugar de verlos como el observador que eres te identificas con ellos?

Que te has creado tu propia película de terror, te la has creído y ahora estás asustado. ¿Y que pasa cuando te asustas? Que tus comportamientos y decisiones estarán basados en tus miedos, es decir, en tu ego, y no en tu ser. Cuando tomamos decisiones basadas en nuestro ego, no estamos en contacto con nuestra esencia, y nos dejamos guiar por mensajes que nuestra mente nos está mandando continuamente sin escuchar nuestro corazón, nuestro guía interno. Y eso es exactamente lo que me pasó a mí.

Tenía tanto miedo a verme en este escenario imaginario, y el cuál yo ya daba por cierto, que empecé a buscar trabajo a la desesperada y sin pararme a pensar en qué era realmente lo que quería hacer con mi vida o qué era aquello que me gustaba. En cuanto a la pareja, hice lo mismo, me metí en una relación con una persona que me forcé a creer que era el amor de mi vida ya que seguramente era el último tren que me pasaría . ¿Quien me iba a querer a mi?

Era tal lo poco que creía en mi que mis decisiones fueron todas tomadas desde el miedo. Miedo a no encontrar pareja, miedo a quedarme sola, miedo a no encontrar otro trabajo, miedo, miedo, miedo...

¿Te imaginas lo que sucedió al tomar las decisiones desde ese lugar de miedo?
¿Encontré trabajo? Sí
¿Encontré pareja? Sí ¿Era Feliz?... No.

Posiblemente pensarás: ¿y entonces que te pasa; consigues lo que quieres y no eres feliz?

Mis decisiones se habían basado en el miedo y no siguiendo mi brújula interna.

Encontré un trabajo en el que no me sentía feliz, tenía un jefe que me manipulaba y humillaba que me hundió la poca autoestima que me quedaba. Además, respecto a mi relación sentimental atraje a una persona la cual nunca me quiso y que evidentemente después de un año la relación finalizó. Mi vida era un drama y para nada me sentía feliz.

Entonces fue cuando empecé a dar lecciones de coaching, inteligencia emocional y a leer libros de autoayuda. Descubrí a Joe Dispenza “El Placebo eres tu” y a partir de ese momento tomé las riendas de mi vida. Allí me di cuenta que yo tenía el poder de dirigir mi vida, si creía en mí. Que mi destino no estaba escrito si no que lo escribía yo misma con cada una de mis decisiones.

 

“Si no confías en que cambiando tus pensamientos, comportamientos, creencias y acciones se producirá un cambio, entonces nada en tu vida actual cambiará”.- Joe Dispenza.

 

Así es, la realidad que vemos en nuestra vida no es una única realidad, es la realidad que nosotros vemos basada en nuestros pensamientos; como dice Joe Dispenza: "debemos cambiar nuestra forma de pensar, nuestras creencias y confiar en uno mismo para que nuestra vida cambie". En mi opinión no es que cambie nuestra vida si no que cambia nuestra forma de percibir la realidad de nuestra vida, y entonces es cuando vemos otras oportunidades; vamos más allá de nuestros límites. En palabras de Monica Fusté: “El gran misterio del ser humano es que no tiene límites. No te limites a ti mismo. Sé libre de tu mente condicionada”

Y eso hice. Cambié la forma de percibir la realidad al cambiar mis creencias. ¿Que pasa si no tengo pareja? ¿No puedo ser feliz? ¡Claro que sí!!

¿Como que no puedo hacer nada más en mi vida? Puedo hacer todo lo que yo me proponga!

 
 

A día de hoy me he dado cuenta que mi gran propósito en la vida es superarme a mí misma e ir más allá de mis límites. Este es mi gran propósito y no me dejo condicionar por las creencias de tener o no tener pareja, o tener un trabajo en el que gane o no mucho dinero.

La clave de la vida es ser feliz en tu presente, confiar en ti aceptando la realidad, dejándola ser; es allí cuando se transforma y todo se vuelve mágico.

Confía en ti, fluye y vive con pasión. Flow. Change. Passion.

 

Autora: Fontcalda Cots Prades

Mi nombre es Fontcalda Cots Prades, tengo 39 años, y trabajo como Office Manager en una empresa logística. Mi gran pasión: Mi crecimiento personal y ayudar a crecer a otras personas.

Mi reto: Seguir superándome a mí misma.

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