El lenguaje nunca es inocente, siempre nos traiciona dejando a relucir quién somos aun detrás de nuestras máscaras más ajustadas y ensayadas. En las palabras de Bego siempre hay referencias a la naturaleza, a lo orgánico, al fluir líquido, serpenteante, enrevesado (la línea recta es tan artificial como las fronteras que separan un país de otro) de nuestro ser, que por más que queramos convertir en algo sólido siempre se escapa de los moldes, siempre se derrama de su recipiente. No somos seres quietos, estáticos, constantes, con forma definida, somos una danza de sombras y luces, una lluvia de besos, un ir y venir, abrir y cerrar, dar y recibir, sexo inocente y puro, sin nombres ni condenas.

 

Y hace falta alguien como ella para comunicarnos con esa esencia que somos, de carne y deseo, espíritu y savia de la tierra. Bego es sabia, con b. La imagino en el claro de un bosque, danzando desnuda, mostrándonos nuestra propia desnudez y ayudándonos a abrazar quienes somos.

 
18119024_10212656663509516_5001260458972871302_n.jpg

 

¿Cómo puede separarse un árbol de la tierra de la que nace, del sol del que se nutre, del aire, la lluvia, las raíces hermanas de mil árboles, flores y plantas, el cosquilleo de insectos, pájaros, flora y fauna microscópica, los millones de seres que viven en él, de él, con él, protegidos por su savia y su sombra?

 

 

No hay soledad en la naturaleza, no hay seres aparte, todos somos UNA, un mismo ser con multitud de ramitas, antenas, sensores de vida. Vivimos en un abrazo continuo, con lo que nos rodea y nos penetra, somos una puerta por la que fluye la savia, el caudal caliente de vida del que cualquier árbol, persona, forma, no es más que una burbuja perecedera.

Verdadero, eterno, es lo que va por debajo. Esa danza de todos con todos a la que nos resistimos y que nos llama con ganas, con insistencia, susurrándonos que nos dejemos tomar de la mano y acudamos al claro del bosque con el resto de la tribu. Que la vida no es un viaje, sino un baile, y nos están esperando.

 

Muchas gracias, Bego. Nunca como el día de tu entrevista vi tan claro tu mensaje. Me conmovió de arriba a abajo. Hablas con una voz muy antigua, muy querida, y ni siquiera necesitas abrir la boca para hacerlo. Está en tus ojos.

 

Si quieres ver el vídeo de esta maravillosa y transformadora conversación y asistir a nuestras próximas clases/entrevistas, hazte miembro de la escuela SIN LIMITES haciendo clic aquí.

 
 

 
 
 
 

Comment